Fiebre amarilla: existen riesgos de nuevos brotes en la región

En lo que va del 2023, se registran cinco casos de la enfermedad en humanos y dos de ellos fallecieron.La OPS detalla que, si bien la inmunización es una de las intervenciones de salud pública más exitosas para prevenir la fiebre amarilla, las coberturas de vacunación se han estancado en la última década.En Paraguay no se registran casos desde el 2008.Descargue la actualización epidemiológica AQUÍ

En su actualización epidemiológica de fiebre amarilla, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que, en la Región de las Américas, el riesgo de ocurrencia de nuevos brotes de la enfermedad de diversa magnitud es alto.

En lo que va de este año 2023, se registran cinco casos humanos de la enfermedad, en Brasil y en Bolivia, sin antecedente de vacunación. Entre los casos identificados, dos fallecieron.

En Bolivia, se detectaron dos casos positivos de fiebre amarilla, en el Municipio de Santa Ana de Yacuma, departamento Beni. Se trata de un niño de nueve años, sin antecedentes de vacunación contra la fiebre amarilla y sin viajes recientes fuera del municipio. El paciente fue dado de alta y se encuentra recuperado y en buen estado de salud general, de acuerdo al reporte.

Adicionalmente, se detectó un segundo caso positivo de la enfermedad en el municipio de Puerto Suárez, departamento Santa Cruz, en la frontera con Brasil. Se trata de un paciente de 17 años, sin antecedentes de vacunación, quien prestaba servicio militar. El paciente falleció por hemorragia cerebral e insuficiencia hepática.

En Brasil, se confirmaron tres casos de fiebre amarilla en humanos, en los estados de São Paulo (2), y Amazonas (1), incluyendo una defunción (São Paulo). De los tres casos confirmados, todos tuvieron antecedente de exposición a áreas silvestres y/o boscosas, debido a actividades laborales y/o de ocio.

Por otra parte, en Perú, se notificaron cuatro casos probables de fiebre amarilla, aún bajo investigación. 

Vacunarse contra la fiebre amarilla es segura y asequible

Desde la OPS reiteran la importancia de vacunarse. La vacuna antiamarílica proporciona una inmunidad efectiva contra la enfermedad a las personas vacunadas, entre el 80 y 100 % al cabo de 10 días, y una inmunidad del 99 % al cabo de 30 días.

Una sola dosis es suficiente para conferir inmunidad y protección de por vida, sin necesidad de dosis de refuerzo.

La OPS/OMS reitera:

1. Vacunación universal en niños en países endémicos a los 12 meses de edad, administrada simultáneamente con la vacuna contra sarampión, rubéola y paperas (SRP).

2. Los países endémicos con campañas programadas de seguimiento para sarampión/rubéola en menores de cinco años, deben aprovechar la oportunidad para integrar la vacunación contra fiebre amarilla y administrar estas dos vacunas simultáneamente.

3. Actualizar la evaluación de riesgo y el estimado de población susceptible, teniendo en cuenta cambios en factores ecológicos, migraciones, coberturas de vacunación, actividades socioeconómicas, así como el riesgo de urbanización, para orientar las medidas de vacunación y control.

4. Vacunación de la población de áreas de riesgo, alcanzando por lo menos 95 % de coberturas en residentes en estas áreas (urbanas, rurales y selváticas), a través de diferentes estrategias:

• A nivel intramural, hacer uso racional de la vacuna y evitar oportunidades perdidas de vacunación.

• A nivel extramural, cuando se cuente con mayor disponibilidad de vacuna contra fiebre amarilla, los países deben realizar campañas de puesta al día, identificando poblaciones sub-vacunadas, grupos de riesgo profesional y ocupacional y grupos etarios con coberturas subóptimas, por ejemplo, hombres jóvenes que no aceptan fácilmente la vacunación.

5. Asegurar la vacunación de todos los viajeros a áreas endémicas, por lo menos 10 días antes de viajar.

Acerca de la fiebre amarilla

La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida al hombre, a través de la picadura de mosquitos infectados de los géneros Aedes y Haemagogus.

Los síntomas de la enfermedad son fiebre, cefaleas, ictericia, dolores musculares, náuseas, vómitos y cansancio. Puede ocasionar la muerte.

No hay tratamiento antivírico específico para la fiebre amarilla. La vacuna es la medida preventiva más importante, es segura y muy eficaz. En Paraguay no se registran casos desde el 2008.

En el siguiente link, puede descargar la actualización epidemiológica de fiebre amarilla: https://www.paho.org/es/documentos/actualizacion-epidemiologica-fiebre-amarilla-region-americas-25-abril-2023